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Misterio de la fauna en Guadalupe: ¿por qué están ausentes las serpientes?

Al caminar por un sendero de la Soufrière o al explorar los bosques de las Saintes, nunca se encuentra una víbora, nunca una fer-de-lance,…

Sous-bois tropical dense en Guadeloupe, habitat naturel sans serpents, fougères et racines emmêlées sur sol sombre
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Al caminar por un sendero de la Soufrière o al explorar los bosques de las Saintes, nunca se encuentra una víbora, nunca una fer-de-lance, nunca un boa. Guadalupe se considera una isla sin serpientes. La realidad es más matizada: hay culebras que viven allí, pero son tan discretas y están tan amenazadas que han terminado por desaparecer de la conciencia colectiva.

Culebras endémicas de Guadalupe: especies bien reales pero casi invisibles

Cuatro especies de serpientes viven naturalmente en Guadalupe. Son culebras de pequeño tamaño, totalmente inofensivas, que se encuentran en casi todas partes del archipiélago y particularmente alrededor de la Soufrière y en las Saintes.

Entre ellas, la gran culebra y la pequeña culebra son endémicas, es decir, que no se encuentran en ningún otro lugar del planeta. Su tamaño modesto, su comportamiento nocturno y su hábitat forestal explican por qué se puede pasar años en Guadalupe sin ver una sola.

Estas culebras no tienen nada en común con el trigonocéfalo de Martinica o los boas que se encuentran en América del Sur. Ninguna de ellas representa un peligro para el ser humano. Confundirlas con serpientes venenosas importadas, como a veces ocurre en las redes sociales, alimenta un miedo injustificado que perjudica directamente su protección. Cuando se investiga sobre la fauna en Guadalupe, se descubre rápidamente que esta ausencia percibida oculta un patrimonio natural frágil.

Naturalista guadalupense inspeccionando el suelo de un bosque tropical húmedo para estudiar la biodiversidad local y la ausencia de serpientes

Amenazas concretas para las serpientes guadalupenses: mangostas, gatos y fragmentación forestal

La introducción de la mangosta en el siglo XIX para luchar contra las ratas en las plantaciones de caña de azúcar ha tenido consecuencias desastrosas para los reptiles terrestres. La mangosta es un depredador temible para las pequeñas culebras, que localiza y captura fácilmente en la hojarasca del bosque.

Los gatos ferales (gatos que han vuelto a estado salvaje) ejercen una presión adicional. Su población sigue siendo difícil de estimar, pero se les observa en los mismos hábitats que las culebras endémicas.

A estos depredadores introducidos se suma la reducción de las superficies boscosas. Cada desmonte, cada expansión urbana reduce los corredores de desplazamiento de estas especies ya raras. Las culebras endémicas necesitan un dosel forestal continuo, con hojarasca húmeda y refugios rocosos. Cuando se fragmenta su hábitat, se aíslan poblaciones ya pequeñas, lo que acelera su declive genético.

Por qué la confusión con serpientes importadas agrava la situación

Reptiles exóticos (boas, pitones) a veces son descubiertos en Guadalupe, abandonados por poseedores que no comprenden las exigencias de tales animales. En 2018, un video mostrando a un joven con una serpiente encontrada en Saint-François circuló en las redes sociales. Se trataba muy probablemente de un reptil importado.

Este tipo de evento provoca una reacción de rechazo hacia todas las serpientes, incluidas las culebras indígenas. Especies protegidas a veces son asesinadas por habitantes que las confunden con serpientes peligrosas.

Regulación sobre la tenencia de serpientes exóticas en Guadalupe

La tenencia de serpientes no domésticas en Francia (incluidos los DOM) está regulada por el decreto del 10 de agosto de 2004, que ha sido en gran parte reorganizado por el decreto del 8 de octubre de 2018. Este texto ha modificado los umbrales de autorizaciones prefectorales, las obligaciones de certificado de capacidad y los registros de tenencia.

Concretamente, poseer un boa o una pitón en Guadalupe no se improvisa. Esto es lo que la regulación impone:

  • Un certificado de capacidad emitido por la prefectura, que atestigua los conocimientos del poseedor sobre la especie en cuestión
  • Una autorización prefectoral de apertura de establecimiento, incluso para un particular que posea un solo animal más allá de ciertos umbrales
  • La tenencia de un registro de entrada y salida de los animales, con identificación individual
  • Sancciones penales en caso de abandono o liberación en la naturaleza, endurecidas en los últimos años

Abandonar una serpiente exótica en la naturaleza constituye una infracción penal que expone a sanciones. Los casos de boas encontradas en entornos urbanos, reportados ocasionalmente en la prensa local, ilustran las fallas de este marco cuando no se respeta.

Mujer observando un panel educativo en un museo de historia natural en Guadalupe sobre la fauna caribeña y la ausencia de serpientes

Plan nacional de acciones 2026-2031: lo que cambia para los reptiles endémicos

Se ha lanzado un PNA (plan nacional de acciones) titulado « Escincos, culebras y geckos amenazados de Guadalupe y San Martín » para el período 2026-2031. Este plan estructura sus intervenciones en torno a tres ejes:

  • Mejora del conocimiento sobre la distribución y la dinámica de las poblaciones de culebras endémicas
  • Acciones de gestión y conservación, en particular la lucha contra las especies invasivas en zonas de alta densidad de reptiles autóctonos
  • Concienciación del público para hacer evolucionar la percepción de las serpientes locales

Este PNA representa el primer marco de acción específicamente dedicado a los reptiles terrestres de Guadalupe. Hasta ahora, las culebras endémicas beneficiaban de un estatus de protección teórica, pero sin un programa operativo coordinado a nivel del territorio.

El desafío de la sensibilización local

Aquí se toca el problema central. Mientras la mayoría de los guadalupenses asocien la palabra « serpiente » con un peligro, las culebras endémicas seguirán siendo víctimas de su mala reputación. Las opiniones varían sobre este punto según los municipios y las generaciones, pero el reflejo de matar una serpiente vista en un jardín sigue siendo común.

El componente de sensibilización del PNA prevé intervenciones en el ámbito escolar y materiales de comunicación adaptados. Dar a conocer la culebra y la gran culebra por su nombre en lugar del término genérico « serpiente » podría cambiar la situación.

Guadalupe no es una isla sin serpientes. Alberga culebras endémicas únicas en el mundo, amenazadas por las mangostas, los gatos ferales, la pérdida de hábitat y el miedo que inspiran erróneamente. El PNA 2026-2031 ofrece un marco, pero su éxito dependerá sobre todo de lo que suceda en el terreno, en los jardines y en los senderos, cuando se cruce con una pequeña culebra discreta en lugar de confundirla con lo que no es.

Misterio de la fauna en Guadalupe: ¿por qué están ausentes las serpientes?